los días para mis amigos pueden parecer en BLANCO y NEGRO, pero mi trabajo es entrar a las cocinas, bajar a la cancha de juego, ponerme el mono de trabajo, MOTIVAR y conseguir colorear las prespectivas.
Llevo años en el mundo de los viajes y llevo pocos en el mundo de los destilados y los vinos y mi pasión es conocer uno a uno a mis clientes, y proveedores, sus negocios y a sus equipos, tanto en los hoteles, como en los restaurantes.
En el 2020 pasaron tres meses durísimos, donde la incertidumbre, la desesperación, las dudas, la desinformación hizo verlo todo muy negro, a muchos sectores económicos de este país, a muchos autónomos y a muchos trabajadores del sector hostelero, turístico y restaurador.
Estuve cuatro semanas visitando día a día a muchos de nuestros clientes que poco a poco fueron abriendo sus negocios, con DELIVERY primero, con TERRAZAS después y con COMEDORES al final. Cada día estuve más contento y mucho más el primer día que fui a otra provincia, HUESCA, para ser el primer amigo y cliente que se sentaba en una mesa de un lugar MÁGICO, LALOLA, situado en BUESA, en la provincia de HUESCA.
Mar, Coni, Bruno y su Padre Miguel Ángel, me recibieron con los brazos abiertos, me abieron su cocina, su alegría y me sedujeron con sus platos. Un lujo ver
trabajar mano a mano PADRE e HIJO.
Os aconsejo este lugar, un lugar mágico para enamorar a tu pareja, para sorprender a tus amigos y para disfrutar de la buena comida y vinos, con grandes anfitriones.
Como me gusta mi profesión, gracias querido Miguel Ángel, por tu cariño, gracias Coni y Mar, por los exquisitos platos, gracias Bruno, por tu apoyo.
No se porque la figura de cliente, se convierte en confidente, primero y en amigo después.
Me he sentido en mi propia casa, incluso con retratos de mis buenos amigos Mariano Uson y Gonzalo de León colgados en las paredes.
Toca apoyar a los negocios locales, toca gastar, toca consumir y toca SOÑAR en nuestro futuro💪💪💪











