Rio de Janeiro, me tiene el corazón cogido desde que hace años mi abuelo Feliu , en mi primer vuelo transcontinental me trajo en un largo vuelo de la TAP, compañía de bandera portugesa, con este recorrido Barcelona / Madrid / Lisboa / Salvador / Rio de Janeiro en escala hacia Buenos Aires . En aquella ocasión tuve la suerte de alojarme en el mitico hotel Gloria situado en la playa de Flamingo y muchos años despues aun recuerdo aquella increible piscina con forma de carabela , que muchos , muchos años despues y habiendo recorrido miles de hoteles aun no he visto ninguna parecida .
Rio de Janeiro es para mi una de las tres ciudades del mundo , que conozco , que mas bellezas naturales tiene , junto Sidney y Estambul , pero ademas es una de las ciudades mas bonitas del mundo , pues a sus bellezas naturales , suma el carácter de sus gentes , su mar , floresta y montañas y mucho , mucho saber vivir y disfrutar de sus gentes que forman el carácter carioca , lleno de vitalidad , samba y alegria , toda una filosofia de vida , que esta en contradiccion con la industrial Sao Paolo . Esta lucha de caracteres , sistemas y estilos de vida entre ciudades del mismo pais ocurren en muchos otros lugares del planeta como en Alemania entre Franckfurt y Munich , en Italia entre Roma y Milan , en España entre Barcelona y Madrid , en China entre Shanghai y Beijing o en India entre Delhi o Bombay por decir algunos ejemplos .
Dicho esto , y habiendo tenido la oportunidad de estar en esta ciudad mas de una docena de veces por motivos profesionales y poderla disfrutar , vivirla y saborearla en todas sus variantes , como en paseos infinitos por la playa de Copacabana , pederme en el magico Scenarium de Lapa , rescatando a un oso perezoso en la floresta de Tijuca , tomando unas frescas chops Brahma o Skol en los chiringuitos de playa de Ipanema , asitiendo a los entrenos de la escuela de Samba de Mangueira , perdiendome en las macumbas del barrio de Botafogo y asistiendo bocabierto a los ritos ancestrales negros , desayundo en la confiteria Colombo del centro ,subiendo en tren al barrio de Santa Teresa para disfrutar de sus restaurantes bohemios ,como el Sobrenatural , charlando al atardecer en Urca , contemplando el ocaso del sol , asistiendo a un partido en Maracana viendo jugar a los equipos locales Vasco de Gama y Fluminense con unas torcidas enloquecidas o simplemente comiendo en la churasqueria Porcao de Flamingo , donde Serghino , el jefe se sala , se desbibira en atenciones ……….
Recordar , Rio de Janeiro bien vale una visita, sea por tierra , por mar o desde las alturas ¡¡¡ es una de las mas bonitas del mundo













