RUA HANG YAO….
Llegue a Tailandia a final de los años 80 y lo primero que me impacto, aterrizando en el aeropuerto de Bangkok, de DON MUEANG, en una estancia que se prolongo una semana fueron los ruidos de los TUK TUK en las calles y de las RUA HANG YAO en los canales.
El TukTuk, un triciclo, con su ruidoso motor a butano o a gas, era el medio en aquella época más popular y colorido de la capital tailandesa, el símil al bus de dos pisos en Londres. En principio es un vehículo para tres plazas de tamaño asiático, pero los he visto hasta llevando 8 personas y hoy en día se han quedado de uso exclusivo para turistas y en los mercados y barrios como medio de transporte de mercancías. Y luego me sorprendió el RUAHANGYAO, que en ingles se traduce como LONG TAILED BOAT y en español Barco de cola larga.
Hoy os hablare del RUA HANG YAO, que lo vamos a llamar LT, pues el primer encuentro en los canales de THOMBURI, me cautivo y con el paso de los años y nuestra incursión en el mundo del viaje con NTC COMPANY, me sedujo, hasta el punto de producir varios barcos de este tipo en la selva de Krabi, cerca de Khao Phanom Bencha National Park. Hoy en día, aquellos sucios y apestosos canales de la capital, Bangkok, tras una fuerte inversión del gobierno, se están poco a poco recuperando las vidas en los KLONG, que significa canales y se han convertido en lugar de visita y disfrute, como es el caso de el canal KLONG ONG ANG, que hace poco visite y que se encuentra situado entre los barrios chinos e indios de la capital, es decir entre China Town y PHAHURAT.
Este ha pasado de la suciedad y del olor nauseabundo de hace unas décadas a ser una calle peatonal, con un gran mercado que esta compitiendo con el famoso mercado de Chatuchack, los fines de semana.
La LT es un tipo de embarcación típica del Sudeste Asiático, principalmente Tailandia, Camboya, Laos, y Myanmar, que utilizan un motor básico de automóvil o camión, según el tamaño del casco, como fuente de energía de fácil disponibilidad y muy fácil mantenimiento. Una embarcación diseñada para transportar carga y pasajeros en ríos y mares tranquilos, con larguras de hasta 36 metros.
Tailandia es un reino de 514000 kmº y 3219 kilómetros de costa, entre el Mar de Andaman y el Golfo de Tailandia y muchísima cuenca fluvial, motivo por el cual durante siglos los barcos fueron parte importantes de la red de transportes, utilizándose embarcaciones multiuso, de pequeño calado para los canales y pequeños ríos, donde hasta mediados de los años 30 del siglo pasado se movían con remo. Ya en los 40 el ingenio tailandés paso a motorizar esas embarcaciones, con motores adaptados de automóvil o camión de segunda mano. Hoy en día estas LT, están surcando, todos los ríos y mares de Tailandia, dejando a su paso curiosas salpicaduras de agua y toda una orquesta de ruidos, con usos que van desde reparto de mercancías, de transporte de turistas, de barcos de pesca…..
Son embarcaciones muy sencillas y baratas de fabricar y mantener, estables, rápidas y fáciles de manejar si las aguas no están movidas. Son de casco de madera y los hacen carpinteros artesanos de las riberas de los ríos y de las costas, utilizando sistemas y técnicas ancestrales como es el forro de tablazón a tope con lengüetas y clavijas, que ya se usaban en la Edad Media en la costa Mediterránea.
Desde que nos establecimos en la Isla de Phuket y desde que empezamos a trabajar en la industria del turismo, siempre fue mi ilusión tener este tipo de barcas para atender a nuestros clientes en el sur de Tailandia. Tuve la suerte de conocer a Khun PREEDA, que significa Alegre en thai, una señora que tenia un negocio de turismo local, con muchas LT y speed boat en su empresa y ante mi insistencia me llevo a conocer sus astilleros caseros en la selva de Krabi. Allí hice amistad con Khun APINYA, que significa Poder Mágico, aunque yo le hubiera cambiado el nombre por Paciencia Mágica, pues no el hablaba español, ni inglés, ni yo, en aquel momento tampoco ni thai, ni el dialecto sureño. Me toco ir muchas veces a la selva de Krabi, donde a escasos metros de la playa y muy cerca del precioso parque nacional Khao Phanom Bencha, Khun Apinya me empezó a construir nuestra primera LT. Las maderas con las que la hacían eran locales de un terreno que un amigo tenia cerca, Khun MALEE, que significa Flor. El tema de las maderas era una cuestión no baladí, pues una ley de 1989, no permitía la tala de bosques locales, por lo que esta madera venia de unos terrenos con arboles de cultivo. La primera LT la tardaron en construir en poco menos de tres meses, pues además de ser de forma totalmente artesanal, tuve la suerte que los hijos y vecinos de Khun Apinya le ayudaran a finalizarla antes de que empezara la temporada alta del turismo. Una vez se acabo la estructura venia otro tema importante, que era dar con que motor le dábamos corazón a la LT. Para esa tarea tuve claro , que seria Khun Mash, mi amigo el pescador de Phnag Nga, quien decidiera. El motivo inicial, estaba claro, lo conocía hacia tiempo, el fue el primero que me enseño todas las cuevas de la las Islas del Golfo del Mar de Andaman, porque quería dejar esa joya en el puerto de su pueblo y porque quería que el fuera el patrón de nuestra primera LT.
Me marche durante dos días con Khun Mash, a diferentes desguaces y tiendas de mecánicos a los pueblos del sur de Phang Nga para encontrar nuestro primer motor, hasta que ya de noche del segundo día dimos con el motor para nuestra LT, un MAZDA Titan de 1979 con un motor Diesel de 2500 cc, luego rebautizado como marca ISUZU. Di una entrada de 25000 THB, al cambio de la época unos 625 euros y quedamos en pasar en 15 días para probarlo en el agua y pagar el resto 35000 THB, es decir 875 euros. Recuerdo el momento perfectamente, pues fue un día emotivo, ya que a las 9 de la mañana nuestra LT de 14 metros estaba esperándome para hacer la prueba de navegación, casco y motor. Allí estaba MASH, como capitán de barco y yo como grumete, más que como patrón. Fueron tres horas de navegación, hasta la Isla de Kho Ya Noi y en ningún momento entro una sola gota de agua al casco y el motor funciono a las mil maravillas, pero con todo el ruido que los caracteriza. Por la tarde lo cargamos en el remolque para llevarlo hasta su destino final Klong KHIEN PIER, al norte de la bahía. Acompañe durante dos horas por carretera aquel convoy y sequito, que llevaba nuestra LT, soñado por mi desde mi primer viaje a Tailandia. Desde esa botadura, ha habido más LT nuestras y miles de clientes y turistas han disfrutado de esos mares, donde las islas de caliza, los bosques llegando a la playa y las playas idílicas son patrimonio de la naturaleza.










