La primera vez que fui al pueblo de San Basilio de Palenque, lo hice con mi amigo Amin Diaz, cartagenero de corazón y alma, y desde ese mismo momento la cultura, la belleza, el colorido y la historia del pueblo palenquero me apasiono y cautivo. Ese pueblo perdido en dirección a Sincelejo como a una hora de Cartagena, es el único que conserva la cultura africana, su idioma propio, que junto el Creole de los Sanandresanos son los únicos idiomas vivos colombianos.
Tengo buenas y queridas amigas palenqueras, que dan magia y colorido a las calles cartageneras y donde existe complicidad y amistad con muchas de ellas y en especial con Mariseth y Eva Maria Echenique.
En aquel viaje pude disfrutar con el escultor Edgardo Carmona de su obra y sobre todo de enamorarme de la que con perfectos trazos en hierro creo su escultura de la Palenquera….www.colombia.com








