Vuelvo a Moscú, roto, tras acabar la primera fase del Mundial de Futbol del 2018 en Rusia.
Os quiero enseñar un lugar, que es visita obligada en Moscú. Se trata de la tienda de ultramarinos que fundó en 1901 el multimillonario ruso, Grigiry Elissevsky. Llego desde San Petesburgo y compro el edificio de arquitectura neobarroca, situado en la calle principal de Moscú, TVERSKAYA, número 14, para poder atender con sus productos coloniales a la alta burguesía y desde su inauguración fue la suministradora de los zares.
Su decoración, sus arañas de cristal, sus columnas, su gran variedad de licores, en especial vodkas y como no sus Caviares, la hacen ser una visita obligada para nuestros clientes en su visita a la capital moscovita.
Y una vez dicho esto, deciros que me compre varias latas de caviar para celebrar junto a mi hijo, Nacho, el exito del evento organizado por NTC COMPANY www.ntc1958.com en los siguientes días, antes de comenzar la fase final del Mundial. Fueron días de un merecido descanso, antes de las semifinales y finales.











