en el año 2007 en un viaje a California, un amigo mexicano residiendo en USA, me llevo a un bar en la ciudad de EMERVILLE, situado en la bahía de San Francisco. Su nombre TRADER VIC’S, su decoración temática, el público que lo frecuentaba y sus cocktails me cautivaron. Era un bar TIKI y allí mi curiosidad y mis ganas de aprender me invitaron a preguntar, investigar y probar y probar diferentes combinados. El nombre TIKI, viene de las grandes estatuas de madera, en forma humana que vienen de la cultura de polinesia, en el Pacifico. Así mismo es una cultura, que llego tras la ley seca americana, en los años 30 y que mucho tiene que ver con el contrabando y después de un estilo de vida aventurero, donde las playas, el surf, Hawái y las bebidas servidas en vasos de madera, crearon una legión de seguidores. Mucho tuvo que ver en ello el nombre de Ernest Raymond Beamont-Gantt, aventurero y militar durante la segunda guerra mundial, que en el año 1934 creo y fundo el templo TIKI, por excelencia en la ciudad californiana de Hollywood, DON THE BEACHCOMBER. Se cerro en año 1985, pero de allí salieron, decenas de cocktails, que dieron significado, valor e historia a la cultura TIKI.
Desde los inicios la competencia entre los dos protagonistas, Victor Bergeron, del TRADER VIC’S y Ernest Raymond del DON THE BEACHCOMBER, provoco una gran cantidad de nombres propios , que han dado nombre y apellido a ilustres combinados en los bares que han llegado a nuestros días. Los cocktails ZOMBIE, JUNGLE BIRD, AKU-AKU, PIÑA COLADA, BLUE HAWAI o el mundialmente famoso MAI TAI, fueros creaciones que salieron de sus mentes!!!
Años después en mis viajes a California, he tenido la suerte de disfrutar de otros bares en el área de San Francisco, como el PAGAN IDOL, en North Beach, el FORBIDDEN ISLAND, en Alameda, el TIKI HAVEN en San Francisco, en BAMBOO HUT, en la zona de Embarcadero o el KON-TIKI, situado en Oakland Down Town.
Todos ellos, con una bonita decoración, con una herramienta típica de este tipo de cockteleria, el SWIZZLE y con sus copas artesanales, llenas de colorido y formas.
Algunos de sus bartenders, me ensañaron las reglas básicas de la coctelería TIKI: 1º utilizar FRUTA NATURAL, cítricos y tropicales. 2º el DULZOR , conseguido a base de Siropes y jarabes naturales, creados con fórmulas secretas por los propios bartenders. 3º Utilizar RONES y GINEBRAS para conseguir blends únicos. 4º HIELOS, donde el Shaved Ice y el hielo picado son la base. 5º la utilización de ESPECIADOS, donde el pimiento dram y la angostura, son protagonistas.
Y mi sorpresa empieza a 9162 kilómetros de la ciudad californiana de San Francisco, en la ciudad castellana de Valladolid, en la calle Empecinado, 23.
Allí, conocí por medios sociales, en concreto por Facebook, en el verano del 2021, a un personaje que desde el minuto 1 me sorprendió por su actitud. De nombre Domingo, de profesión SOÑADOR y laboralmente cotizando como Bartender. Me pidió telefónicamente unas botellas de nuestros destilados premium NTC & SONS para su Ronería, y semanas después me mando una foto con una de nuestras botellas personalizada por él. Simplemente preciosa, después, llegaron muchos más pedidos y por su parte muchas más botellas pintadas de NTC & SONS. Los medios sociales te dan la posibilidad de conocer a personas, negocios y actividades en el mundo que nos rodea, pero hay personas, negocios y actividades, que por su magnitud, exclusividad y personalidad, necesitan ser conocidas personalmente. A Domingo, hace meses le prometí, que iría a ver personalmente su negocio, pero mis viajes me impedían una y otra vez acudir a la ciudad castellana, sin embargo el teléfono y nuestras conversaciones nos hizo conocernos más en profundidad.
No podía dejar esta visita por más tiempo, hasta que el pasado viernes 21 de Octubre, me decidí a viajar durante más de 400 kilómetros para visitar a Domingo y ver todo lo que veía en redes, pero que sabía de antemano, sería un viaje donde me sorprendería.
Pude aparcar a escasos 50 metros de la RONERIA TIKI DOMINGO, y nada más torcer la esquina, estaba la calle Empecinado y en su número 23, ya vi que mi viaje valió la pena. Me sorprendió años antes el templo de TRADERS VIC’S en California, pero diría que me sorprendió más o mejor dicho me cautivo más el templo TIKI de Valladolid.
Encontrase en una ciudad interior y castellana, un lugar que lleva la cultura TIKI a su máxima expresión, sin haber estado su dueño en USA, solo tiene una explicación y es que los sueños se consiguen. Domingo, su creador, me cautivo desde el minuto 1. Un tío grande, un CRACK, una persona con ACTITUD, de esas que siempre digo, que lleva la máxima que la importancia de la creatividad es no tener miedo al fracaso y de esas personas que cuando sueña con algo que no existe lo crea!!
La RONERIA TIKI DOMINGO, está a 9162 kilómetros de sus colegas californianos, pero es 100 % cultura TIKI, es un lugar único, con personalidad propia situado en el Océano Castellano, sus camisas llegan de Hawái, sus copas las trabajan de forma excelente con sus manos, para darles personalidad propia, y en sus estanterías tienen más de 1300 referencias de Rones, Ginebras, Vermuts, Vodkas y Whiskies, que dan vida y cuerpo a sus más de 120 tipos de cocktails, muchos de ellos de creación propia. En la barra junto a Domingo , esta su hijo Domingo, conocido como PICU , que garantiza por años que Valladolid sea un referente mundial de la cultura TIKI y su equipazo de profesionales como Nacho y Noelia.
Solo me gustaría deciros, que el caso de Domingo, es persona que con ACTITUD y SOÑANDO llega a un estilo de vida que traspasa fronteras, océanos y culturas. Los 9162 kilómetros, mi amigo Domingo, me los convirtió en solo 422, que son los que hay de Zaragoza a Valladolid.
Mi profesión me gusta porque me encuentro con personas como Domingo, porque me provoca viajar y hacer el mundo cada vez más pequeño, porque me invita a tener experiencias día a día que me enseñan, porque me gusta sorprenderme con personas que me aportan valores añadidos y sobre todo porque me levanto cada mañana con ganas de SOÑAR y el viaje a Valladolid fue un sueño.












