Hace deiciseis años visite el estado de Bolívar, en Venezuela, situado en el centro norte costero y me maraville de su paisaje, de sus costas, de sus gentes y de la situación de privilegio económico que tenía el país con respecto a todos sus vecinos. Un país inmensamente rico en materias primas, con una gran superficie y relativamente pequeño en población, menos de 25 millones de personas en aquella época y con un PIB envidiable.
Doce años después, curiosamente el primer coche que encontré al entrar al hotel de madrugada en la frontera entre el estado de Roraima, en Brasil y el estado Bolívar en Venezuela era de CARABOBO ¡¡¡¡ y tenía una pegatina de la bandera española .
CARA de BOBO, se me quedo cuando entre a la habitación de mi hotel de 4 estrellas, y me encontré en la ducha dos jabones usados en una jabonera oxidada; cuando no habían extintores en el hotel y cuando vas al baño del hotel te dicen si necesitas papel, pues no lo ponen para que no se lo lleven; cuando el único servicio que hacen las avionetas privadas, además de los turísticos, es llevarles víveres a los indígenas, pues son de los únicos que pagan con pepitas de oro, pues el gobierno no les paga nunca; cuando las neveras están inservibles por falta de electricidad; cuando entras a las tiendas de alimentación y están desabastecidas sin artículos de primera necesidad; cuando los únicos productos que pueden importar son chinos, pues están colonizados por ellos; cuando cada 20 kilómetros hay un control policial de la guardia bolivariana para pedirte “la mordida“, a estos se le identifica rapido, no por el armamento, que tambien, sino por la gordura, que les produce, pertenecer al regimen dictatorial, que entre otras prebendas, les ofrece grasas y comidas; cuando la mayoría de los coches no tiene la mínima garantía de no producir un accidente debido a su estado de ruina; cuando sabes el precio “político“ de la gasolina (llenar un deposito de 100 litros, vale menos que un litro de agua ¡¡¡¡¡); cuando la mayoría de la población trabaja en el contrabando del cambio de divisas y sobre todo de la venta de gasolina…. y así podría contar historias y mas historias vividas, sufridas y contadas por la maravillosa, encantadora y sufrida gente venezolana.
Estos políticos, Bolivarianos, han logrado en doce años dividir y enfrentar a las familias, a la población y al país; han logrado empobrecer a toda la sociedad hasta la miseria; han conseguido que los ricos venezolanos ya no vayan a comprar a la pobre Brasil y Colombia y ahora sean los ricos brasileños y colombianos los que vayan a comprar a la pobre Venezuela; han conseguido callar al pueblo subvencionado la gasolina y creando una fuertísima clase política de su partido, que abarca todos los sectores del poder, judicial, administrativo, social, militar, petrolero y periodístico y sobre todo han conseguido colocar a Caracas como la capital mas peligrosa del Mundo.
Sin embargo el patrimonio de Venezuela que es sus buenas gentes, su naturaleza, su simpatía, su encanto sigue como siempre intactos ¡¡¡¡¡ y la situación seguro va a cambiar a corto, pues es explosiva, inhumana y no se la merece su pueblo.
Nosotros si apostamos por este destino, por sus bellezas y por sus gentes, aunque sea entrando , solo , por el sur del país, desde Brasil.
Espero no volverme a encontrar a mi regreso a este maravilloso país , el cartel de despedida que está en la frontera de Maduro y del gobernador Rangel, invitándome a volver y sobre todo mintiendo presentando su país, como tierra de progreso ¡¡¡¡¡¡¡¡ manda huevos, será para sus bolsillos, los de sus familiares y los de sus acólitos ….
Mi ventaja es que tengo la suerte de poder contar lo que veo, libremente y ofrecer imágenes para que la gente, también libremente opine y así no se nos quede CARA de BOBO .















