Hoy subiremos alto, muy alto, hasta el punto que en algunos lugares nos hará falta la ayuda de los animales para evitar el mal de altura. Nuestros ojos llegaran a divisar el Gangkhar Puensum, cima del reino de la paz y la alegría, situada a 7570 msnm, siendo la única cima indomable en el mundo, pues el humano aun no la ha podido subir, pues por un lado es sagrada para los budistas de Bután y por otro lado hay disputas políticas, al estar situada entre la frontera china y de Bután. Sortearemos valles, muchos caudalosos ríos por abanderados puentes hasta llegar al Dzong en que nos hospedaremos durante unos días. Los DZONG o JONGS, son las fortalezas/monasterios, construidos durante siglos, con fines religiosos, militares y administrativos, de altos muros y pintados de color blanco y siluetas granates.
Al amanecer, con el frio llegado de las montañas, te llevare a practicar el deporte nacional, el tiro con arco con mis amigos. Entre te y te para calentar las manos tiraremos la flecha desde el arco hasta las dianas de 40 centímetros de anchura y metro y medio de altura, situadas a 140 metros, misión imposible para Robin Hoods amateurs, donde compiten 3 equipos de 11 hombres cada uno. Luego me acompañaras a los mercados locales del valle a comprar carne de Yak, el mamífero local, que habita en las montañas, entre 4000 y 6000 msnm, para la cena, donde me veras utilizar la técnica del trueque y donde a esta gente de las alturas, es difícil cautivar.
A pie del rio comeremos con la gente de la aldea un rico Jasha Maru, la comida local rica en grasas, tan necesarias para la altura y que hacen a base de carne de pollo, cortada en diminutos tacos y que condimentan con tomate, jengibre, cebolla y ajo. La cantidad, que se come, es tal, que invita a hacer la siesta a la sombra de un árbol para evitar el sol cercano. Meditaremos, aprenderemos de la filosofía budista de la sencillez, cantaremos monótonos canticos hasta llegar a olvidarnos de nuestra vida anterior, pues aquí solo se respira tranquilidad, felicidad y sosiego a los cuatro vientos, los mismos que expanden las plegarias con sus banderolas en las montañas. Por la noche , después de haber cenado la exquisita carne de Yak, nos enseñaran a bailar danza Cham para dormir con la paz que te da el budismo, la altura y el silencio. Ahoya ya solo queda soñar, para la experiencia que me tocara disfrutar de nuevo, al despertarme, volver a subir al monasterio de TAKTSANG, también conocido como TIGER NEST, situado en un altísimo acantilado, colgado de la pared y que en alguna ocasión me ha tocado subir en caballo, al afectarme el cansancio, la respiración y el mal de altura.
El lujo como siempre para mi es la sencillez, la exclusividad del destino y vuestra compañía.
El secreto es el lugar y te lo diré al oído, te enamorará. Me acompañas ….










